17 Agosto 2007
Andrés de Sales Ferri, experto autor de libros dedicados a edificios religiosos de la Comunidad Valenciana, ha sido el encargado de llevar a buen puerto el libro editado por la Diputación de Valencia y el Ayuntamiento de Puçol para conmemorar el cuarto centenario de la iglesia de los Santos Juanes. En esta primera parte de una larga entrevista, reflexiona sobre el proceso de creación del libro y al significado del monumento en la actualidad.
Orígenes del libro
El libro lo escribí de forma circunstancial, al tener conocimiento de que había un retablo de Manuel Vergara en la parroquia de los Santos Juanes; se da la casualidad de que yo llevaba quince años estudiando a su hijo, Francisco Vergara, que es el único artista valenciano que tiene una obra expuesta en el Vaticano. La curiosidad me llevó a buscar ese retablo del padre y, efectivamente, se salvó de la quema en la Guerra Civil y está en la capilla de la Comunión.
Gracias a Don Antonio Ferrando, entonces sacerdote de los Santos Juanes, decidimos publicar el libro con la biografía de Manuel Vergara. La presentación de este libro se realizó durante la tarde del Corpus del año 2006, siendo la primera publicación en torno al centenario de la parroquia.
Tras esta presentación, en junio de 2006, la parroquia me encargó que escribiera un libro sobre el cuarto centenario de los Santos Juanes. Una situación dura para mí, porque estamos hablando de un edificio monumental, que no ha sido realizado por manos inexpertas, pero no existe archivo parroquial antes de 1939, por lo que hay que empezar de cero.
Si no había archivo en la parroquia ni en el ayuntamiento, el único lugar donde se podrían buscar documentos válidos era el Arxiu del Regne. Pero, como ya tenía experiencia de investigaciones en este archivo por mis anteriores libros, le dije a Don Antonio que eso era lo que yo no podía hacer: demasiado complejo para llegar a tiempo del centenario.
Pero, nunca se debe decir ''de esta agua no beberé'', porque a los cuatro meses ya estaba inmerso en la compleja tarea de localizar documentos sobre los cuatrocientos años de la parroquia.
El Arxiu del Regne
Comencé averiguando qué notarios había en Puçol durante la época de la construcción de los Santos Juanes. Hubo tres. Aquí interviene la Providencia, o lo que otros llaman suerte: ante los tres nombres, me decidí por uno y, al traer el primer legajo de documentación, allí estaba, en la segunda página, el pago a los picapedreros que estaban trabajando en la construcción de la nueva iglesia de Puçol.
Sólo me faltaba dar gracias a Dios porque, aunque no sabía cuántos documentos podría encontrar después, era una satisfacción haber encontrado al menos uno.
Sin embargo, aparecieron tantos datos sobre el proceso de construcción, allí, escondidos en el Arxiu d
16 Agosto 2007
Juan Gabriel Cotino, conseller de Bienestar Social y vicepresidente del Consell, visitó durante la mañana del 14 de agosto las nuevas instalaciones de la playa de Puçol, que la han convertido, por primera vez en su historia, en una playa accesible para minusválidos. En la visita estuvo acompañado del alcalde Mariano Sanchis y distintos miembros de la corporación municipal.
No fue una inauguración, porque el servicio de atención a los discapacitados viene funcionando en la playa de Puçol desde mediados de julio, pero la visita de Juan Cotino sirvió para valorar más justamente el esfuerzo que se viene realizando desde el Ayuntamiento de Puçol para conseguir una playa de calidad en todos los sentidos.
''La bandera Azul significa calidad total'', señaló Juan Cotino durante la visita. ''Pero la calidad hemos de disfrutarla todos, empezando por los que tienen más necesidades, como los discapacitados. Por eso hemos de ampliar este tipo de puntos accesibles a todas las playas de la Comunidad Valenciana, comenzando por las que tienen reconocimientos oficiales como la bandera Azul''.
Unos reconocimientos que en Puçol van más allá, ya que además de la bandera Azul (conseguida este año por primera vez), también cuenta con el distintivo Qualitur (desde el año pasado), que otorga la Conselleria de Turismo a aquellos municipios que ofrecen una especial calidad en sus servicios de atención a los visitantes de las playas valencianas.

Durante la visita, en la que participaron distintos concejales de la corporación municipal, se pudo seguir de cerca el funcionamiento de las nuevas instalaciones y la atención directa a discapacitados, en el punto accesible situado en la zona sur de la playa, junto a las pirámides.
El servicio, que apenas lleva un mes funcionando, comienza a estar cada vez más solicitado, ''sobre todo los fines de semana en que la playa está muy concurrida y se ha corrido la voz de que estos materiales están disponibles para los usuarios que lo soliciten'', señala Javier García, coordinador del servicio de socorrismo en la playa.
Una playa de todos
''El verano pasado fue imposible plantearse crear una playa accesible porque la pendiente de la arena era excesiva, por lo que había que esperar a que se realizara una nueva aportación de arena y la pendiente se suavizara'', explica el alcalde, Mariano Sanchis. ''Pero no hemos cejado en nuestro empeño y este verano, por fin, ya podemos ofrecer a los discapacitados todos los servicios necesarios para que puedan disfrutar de un baño de calidad y con absoluta seguridad''.
Para conseguirlo, el Ministerio de Medio Ambiente aportó durante dos meses de invierno una media de ochenta camiones diarios de arena. La Conselleria de Bienestar