El Tribunal del Mar dicta sentencia contras las playas de Puçol, El Puig, La Pobla, Alboraya…
Acció Ecologista-Agró Horta Nord nos envía la siguiente "crónica de tribunales" del temporal del día 12 de octubre que causó múltiples desperfectos en la playa. Según los ecologistas de Agró, "esta es la condena del Juez Mediterráneo contra Puçol y los pueblos de L'Horta por sus delitos de degradación, erosión y nefasta ordenación del litoral".
La semana pasada Puçol y el resto de pueblos costeros de la comarca de L'Horta Nord se sentaron en el banquillo de los acusados del Tribunal Internacional del Mar para ser juzgados por sus delitos contra el dominio marítimo-terrestre de la costa. Estos municipios estaban implicados en un presunto delito de degradación, erosión y nefasta ordenación del territorio costero por la urbanización masiva de las playas y la destrucción de marjales, saladares, cordones dunares... Además, todas estas infracciones contaban con un agravante: el interés económico y egoísta de los hechos denunciados.
El proceso se inició con la intervención del Fiscal del Dominio Marítimo-Terrestre de la Costa, que después de una breve presentación de los hechos, llamó al estrado a su primer testigo: el antiguo marjal de Puçol, hoy prácticamente extinguido bajo los naranjos, los cultivos de la huerta y las urbanizaciones costeras. Este marjal explicó que "durante las últimas décadas, primero me secaron para cultivar encima mío y después me convirtieron en objeto de deseo de los especuladores del ladrillo". Según este testimonio, "la costa de Puçol ha retrocedido decenas de metros durante el último siglo, sus dunas han desaparecido y las piedras del puerto de Sagunto sustituyeron a su fina arena natural. Desde hace unos cuantos años la nueva playa tiene unos espigones, que dicen que la protegen, y arena de nuevo, pero ya no es la misma playa con la que crecí".
Después de la marjal del Puçol, el Juez Mediterráneo, encargado de procesó marítimo-terrestre contra los pueblos de L'Horta Nord, escuchó el testimonio de los marjales de El Puig, Rafalell y Vistabella, del barranco del Carraixet... Todos ellos corroboraron las palabras del marjal de Puçol. "Nos han transformado por puro interés egoísta y económico sin pensar en los cambios que estas modificaciones en la costa podían implicar para las playas", lamentaban Rafalell y Vistabella.
Finalizado el turno de los testigos, los abogados defensores de Puçol y del resto de municipios litorales de L'Horta Nord presentaron sus alegaciones. Los argumentos de la defensa estaban basados en que "todas estas transformaciones de la costa se realizaron por el bien común, el desarrollo y el progreso de nuestra sociedad". Además, los abogados afirmaron que "en todo caso, desconocíamos las posibles consecuencias negativas para la costa que podían tener la urbanización masiva del litoral y su continua transformación".
Pero, el Juez Mediterráneo no se creyó los argumentos de la defensa y desestimó sus alegaciones. En aplicación de La Ley del Mar, el Juez Mediterráneo decidió dictar sentencia y declarar culpables a Puçol y los pueblos vecinos de los delitos de degradación, erosión y nefasta ordenación del territorio del dominio marítimo-terrestre de la costa. Por estos delitos, se condena a todos estos municipios, entre ellos Puçol, a sufrir la pena de ver cómo sus playas son devoradas por el mar con cada temporal o tormenta.
La sentencia se aplicó rápidamente, ocasionando múltiples desperfectos en las playas de Puçol, El Puig, Alboraya... Además, el Juez Mediterráneo advirtió que "la ocupación y la degradación de la costa también se da en los barrancos y en los corredores naturales del agua. Así que probablemente con las lluvias torrenciales del otoño, también conocidas como gota fría, los graves desperfectos podrían repetirse".
El Juez Mediterráneo confirmó que no cabe posibilidad de recurso contra la sentencia y además sienta jurisprudencia en toda la Comunidad Valenciana. Así que ninguna de las playas valencianas, desgraciadamente tan erosionadas y degradadas por la mano del hombre, está fuera de peligro y pueden padecer en cualquier momento los efectos devastadores de un nuevo temporal marítimo o una tormenta.
Finalmente, el Juez Mediterráneo recomendó tanto a Puçol como al resto de pueblos costeros valencianos, todos ellos bajo su jurisprudencia, que "si no quieren convertirse nuevamente en víctimas de la Ley del Mar y peor aún del cambio climático, que augura una subida de un metro en el nivel del mar, deberán acatar la Ley de Costas y revertir en todo lo que puedan las graves transformaciones y modificaciones que ha sufrido el litoral, y que lo han erosionado y degradado hasta el punto de modificar su ritmo natural".
Desde el Tribunal de Justicia del Mar, informa:
Miguel Crespo, Acció Ecologista-Agró Horta Nord


