La Albufera cambia las escopetas por los prismáticos
Con la finalización de la temporada de caza en la Albufera, el área de reserva del Tancat de la Pipa abrió sus puertas el viernes 28 de febrero para sorprender a sus visitantes con uno de los mayores tesoros del parque natural: sus atardeceres. Un espectáculo que dejó boquiabiertos a todos los asistentes por su belleza.
Finalizada la temporada de caza, la Albufera cambia las escopetas por los prismáticos, como ocurrió el viernes 18 de febrero en el Tancat de la Pipa, un área de reserva de nueva creación de la Confederación Hidrográfica del Júcar. Un total de 24 personas (la fragilidad de esta área de reserva no permite un mayor número) participaron en el segundo atardecer de La Pipa, el del final del invierno, y disfrutaron de uno de los mayores espectáculos que nos regala cada día el Parque Natural de la Albufera de Valencia: la contemplación del atardecer desde el Tancat de la Pipa. Además, en esta ocasión el atardecer contó con una invitada de excepción, la luna llena, que puso el colofón final a una mágica tarde de invierno que dejo boquiabiertos a todos los presentes.
Esta actividad, organizada por Acció Ecologista-Agró, permitió a la veintena de privilegiados que asistieron ver, con o sin prismáticos, cómo poco a poco el sol se escondía detrás de las montañas i dejaba de reflejarse en el espejo natural de los campos inundados de la Albufera. En esta época del año, que coincide con los últimos días del invierno, los arrozales que rodean el lago se encuentran completamente inundados y, aunque sea durante un par de meses, las aguas de la Albufera recobran parte del territorio que la agricultura le robó durante el siglo pasado. El resultado es un paisaje precioso que nos permite viajar años atrás hasta los orígenes del lago. Un viaje que la veintena de visitantes compartió con los cormoranes, las fochas, los aguiluchos laguneros, los patos y el resto de aves que habitan actualmente en la Albufera.
Con los atardeceres de la Pipa, AE-Agró quiere promover el disfrute de la naturaleza a través de todos los sentidos. Esta actividad, al igual que el resto que organiza la asociación ecologista como gestora del uso público de esta área de reserva, pretende constituirse como una herramienta para promover la sensibilización ambiental. Los atardeceres de la Pipa son actividades relajadas, donde el tancat ofrece el espacio y la naturaleza hace el resto.
Hasta el momento se han organizado dos, el del otoño y el del invierno. Cada convocatoria coincide con uno de los momentos del ciclo del arroz, para poder contemplar las siempre espectaculares y bellas transformaciones del paisaje de la Albufera. El próximo atardecer será el de la primavera. Si has participado en el del otoño o en el del invierno, seguro que no te pierdes esta nueva cita. Y si todavía no has disfrutado con esta mágica actividad, déjate sorprender por el atardecer de la primavera. No te arrepentirás.
Informa: Miguel Crespo

