Los inmigrantes de Puçol descubren el Marjal del Moro con la ayuda de Acció Ecologista Agró
El pasado viernes 8 de febrero, el colectivo comarcal de Acció Ecologista-Agró Horta Nord visitó el Marjal del Moro con los residentes del Centro de Acogida de Inmigrantes de Puçol. La actividad, que formaba parte de la Semana Intercultural Diversia, sirvió para que los inmigrantes descubrieran esta zona húmeda y especialmente su avifauna invernal, que, como ellos, tiene en nuestro territorio el destino de su migración.
El Marjal del Moro es, durante todo el año, un gran centro de acogida natural para la avifauna. En verano y primavera, esta zona húmeda recibe la visita de los jilgueros, fumareles cariblancos, los charranes, las garzas, las rosetas… y ahora, durante los meses más fríos del año, alberga una gran variedad de especies que están invernando, como pudieron constatar los residentes del Centro de Acogida de Inmigrantes de Puçol, que visitaron el Marjal del Moro con el colectivo de Acció Ecologista-Agró Horta Nord el pasado viernes 8 de febrero.
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Las aves, a diferencia de los humanos, tienen claro que el marjal no es suyo, sino de todos, y que todas lo necesitan para sobrevivir, al igual que el propio marjal necesita a todas las especies de aves, pero también a la fauna y flora, para mantener su equilibrio natural |
El paseo por el marjal comenzó en la Gola de l’Estany de Puçol, desde donde los residentes del centro se adentraron en la zona húmeda por el camino de la Séquia dels Llobarros, donde un descarado calamón les dio la bienvenida. Uno a uno, el grupo de inmigrantes visitó los miradores de aves de esta zona, para contemplar los cormoranes, los patos colorados, los ánades reales e incluso una pareja de águilas que, como ellos, han venido a nuestro territorio este invierno en busca de una vida mejor.
Además de estas especies invernales, durante su recorrido por el Marjal del Moro los visitantes del centro también observaron algunas de las aves residentes, las que viven todo el año en la zona húmeda, como es el caso del pato, el calamón, el somormujo lavanco, el zampullín chico, la focha común o la focha cornuda.
Todas estas especies comparten actualmente su hogar, el Marjal del Moro, con las aves de paso en invierno, como posteriormente la compartirán con las estivales y, pese a la territorialidad de los pájaros, lo hacen sin apenas ningún conflicto o problema de convivencia.
Las aves, a diferencia de los humanos, tienen claro que el marjal no es suyo, sino de todos, y que todas lo necesitan para sobrevivir, al igual que el propio marjal necesita a todas las especies de aves, pero también a la fauna y flora, para mantener su equilibrio natural.
Una lección que muchas personas deberían aprender también, especialmente por lo que respecta a los beneficios que supone para nuestra sociedad la inmigración y gracias a la que podemos disfrutar, por ejemplo, del talento del ilustrador Roman X, que unos días después de visitar el marjal nos regaló una particular visión del tesoro natural que tenemos junto a casa, el Marjal del Moro, una zona húmeda que, como nos recuerda su nombre y el comportamiento de sus habitantes, es un ejemplo de cómo vivir y convivir entre culturas.
Entra en acción con Acció Ecologista Agró.
Informa: Miguel Crespo




