20 años después, el archibebe común vuelve a nidificar en el Marja del Moro
El pasado 28 de junio, Rafael Pardo, ornitólogo de Acció Ecologista-Agró, captó con su cámara fotográfica una imagen más propia del siglo XX que del siglo XXI: un pollito de archibebe común (Tringa totanus) dando sus primeros pasos en el Marjal del Moro, una de las tres zonas húmedas valencianas donde se tienen registros de la nidificación de esta especie protegida, pero donde ningún archibebe común nidificaba desde 1992.
Esta magnífica noticia, sumada a los buenos resultados del censo de aves invernantes de este año, continúan consolidando el Marjal del Moro como una de las zonas húmedas más importantes del País Valencià, a pesar de la presión urbanística, agrícola e industrial que padece.
El archibebe común (Tringa totanus) es un ave de la familia de los Scolopacidaes catalogada como “protegida” por la UICN y por el Catálogo Valenciano de Especies de Fauna Amenazada. Además, los convenios de Berna y de Bonn, la Directiva de Aves de la Unión Europea y el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE) también la tienen catalogada con diferentes figuras de protección. Y no es para menos. En toda España, su población nidificante no llega, en el mejor de los casos, a las 1.000 parejas, que se reproducen en unas pocas localidades de Castilla-La Mancha, Castilla y León, el Delta del Ebro y las Marismas del Guadalquivir, donde se concentra la colonia más importante.
En el País Valencià, tan solo hay registros de reproducción de una o dos parejas de esta especie en tres zonas húmedas: las Lagunas de La Mata-Torrevieja, las Salinas de Santa Pola y el Marjal del Moro, donde este verano, después de 20 años, una pareja de archibebes comunes ha vuelto a nidificar con éxito.
Así lo constató nuestro compañero Rafael Pardo, ornitólogo de Acció Ecologista-Agró, que el jueves 28 de junio fotografió un pollito de Tringa totanus en la laguna de cría de los Charadriformes, donde también han nidificado esta temporada otras especies protegidas como el charrán común (Strena hirundo), el charrancito común (Sterna albifrons), la canastera común (Glareola pratincola) o la cigüeñuela común (Himantopus himantopus).
Según los datos de la Consejería de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente (que ya ha sido informada de esta efemérides ornitológica), el archibebe común no nidificaba en el Marjal del Moro desde el año 1992. Otras fuentes ornitológicas, como la publicación Aves acuáticas de la Comunitat Valenciana. Censos y evaluación de las poblaciones (1984-2004), retardan la última nidificación de esta especie en el Marjal del Moro hasta el año 1985. Asímismo, durante la última década ya se sospechaba que el archibebe común podía volver a reproducirse en esta zona húmeda ubicada entre Sagunto y Puçol. Durante los veranos de 1998. 1999, 2001, 2006 y 2009 se observó una pareja de Tringa totanus en els Moros, pero no se había podido constatar todavía su reproducción.
Desde AE-Agró valoramos muy positivamente esta efemérides ornitológica que, sumada a los buenos resultados del censo oficial de aves invernantes de este año, continúa consolidando el Marjal del Moro como una de las zonas húmedas más valiosas del País Valencià, donde cada vez es más habitual ver especies que hasta hace poco años eran infrecuentes, como por ejemplo los flamencos (Phoenicopterus ruber) o el morito común (Plegadis falcinellus), que este invierno has hecho las delicias de todos los amantes de la naturaleza que se han acercado a esta zona húmeda.
Asímismo no podemos olvidar que esta marjal, que forma parte de la Xarxa Natura 2000 y del Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunitat Valenciana, además de estar protegida como a Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA) y como a Lugar de Interés Comunitario (LIC), continúa sufriendo una fuerte presión urbanística, agrícola y especialmente industrial, que compromete muy seriamente la presencia futura en el Moro del archibebe común y de muchas otras especies de aves protegidas.
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