Mitología y medio ambiente, pilares de la falla del colegio Jaime I

Mitología y medio ambiente, pilares de la falla del colegio Jaime I

Tres semanas de intenso trabajo y la colaboración de padres, profesores, alumnos e incluso los obreros que estaban trabajando en las reformas del centro, han permitido al colegio público Jaime I exhibir una falla que no sólo era atractiva, sino que respondía plenamente al proyecto educativo que tienen en marcha: la suya era una falla medioambiental, sin plástico ni elementos similares.

Juan Carlos Palmero, director del Jaime I, lleva años trabajando con su equipo de profesores en un proyecto educativo coherente, donde la sostenibilidad y la defensa del medio ambiente son pilares fundamentales. Fruto de esta tarea fue la puesta en marcha durante el pasado curso de la Agenda 21 Escolar.

Ahora están intentando llevar su propuesta a todos los ámbitos educativos: ''queremos que todos los objetivos y contenidos de todas las materias sean adaptados para que todos los alumnos del centro, de 1º a 6º, puedan llevar sus trabajos al aula-museo, que es el centro donde se exponen los trabajos realizados y donde queda patente que estamos llevando hasta sus últimas consecuencias el proyecto educativo del centro'', afirma satisfecho el director.

Un trabajo de gran coherencia que en el caso de las fallas ha supuesto finalizar los carnavales y, en apenas tres semanas, trabajar todos juntos en una falla en la que la mitología es el sustento del mundo... pero un sustento respetuoso con el medio ambiente y con el entorno.

Como explica Juan Carlos, ''en nuestra falla, el mundo se sustenta sobre tres energías: el agua, el viento y el sol. Y esos tres elementos han sido representados por sus correspondientes dioses mitológicos: Neptuno, Eolo y Helio. De esta forma hemos conseguido aunar las enseñanzas de temas que estudiamos en historia griega y romana con los mitos actuales''.


En suma, sostenibilidad a través de la mitología. Una brillante idea plasmada con elegancia en una falla fabricada íntegramente con materiales reciclables: sin plástico, sin metal, sin ningún elemento no reciclable. Es la constatación de que poner en marcha la Agenda 21 Local no es sólo una idea, sino una realidad que se puede aplicar a todos los proyectos que se lleven adelante en un centro educativo. Y el colegio público Jaime I lo está demostrando.

''Para nosotros ahí reside el valor de un proyecto educativo, en su ambientalización a todos los ámbitos, en su adaptación a cada actividad, a cada materia'' -finaliza el director-. ''En la práctica, lo que hemos hecho es dividir los trabajos por ciclos: los alumnos del primer ciclo han trabajado sobre el agua y su dios Neptuno; los del segundo ciclo sobre el viento, los bosques y Eolo; por último, los del tercer ciclo se han ocupado de las energías solares, materializadas en el dios del sol, Helios''.

Un trabajo en clase que a punto estuvo de no poder lucir tanto como alumnos, padres y profesores esperaban, porque el montaje de la estructura central, la bola del mundo, resultaba muy complejo para los medios de que suele disponer un colegio público. Afortunadamente, ahí estaban los obreros que en esas mismas fechas se ocupaban de la restauración del techo acristalado del hall del centro, muy deteriorado por los últimos vientos. Su colaboración entusiasta y la cesión de una grúa, permitió que finalmente la falla pudiera lucir en todo su esplendor... aunque sólo fuera durante unas horas: se montó la mañana del jueves 16 y esa misma tarde fue devorada por otro dios mitológico, el fuego.

27 Marzo 2006
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