Del 1 al 10 de abril está abierto el plazo de inscripción para el Día de La Costera
En septiembre de 2005, la Generalitat Valenciana declaraba La Costera como Paraje Natural Municipal, era el premio al largo trabajo del Ayuntamiento de Puçol encaminado a proteger la zona situada en el oeste del término municipal y convertida en el auténtico pulmón verde de la población.
Año tras año, el Día de La Costera sirve para que más de mil vecinos se acerquen a la zona de ocio situada junto a la falda del Monte Picayo, para disfrutar de una jornada de convivencia llena de juegos y talleres para los más pequeños, música a cargo de la Escuela Municipal de Tabal i Dolçaina y las extraordinarias ollas que cocina Calderes Albert, los maestros de Foios en esta disciplina.
"Pero lo más importante de todo es la replantación de árboles que se realiza en una de las laderas de La Costera", asegura Ximo Galcerá, concejal de Fiestas. "El aspecto lúdico siempre ayuda a que la presencia de público sea mayor, pero no debemos olvidar que estamos hablando de una zona protegida y que debemos disfrutarla y cuidarla entre todos".

El ayuntamiento se hacer cargo de las mesas, las sillas, los talleres, la replantación de árboles y también del coste de las calderas, mientras que los vecinos sólo deben poner su presencia y las ganas de disfrutar.
Eso sí, previamente hay que inscribirse, del 1 al 10 de abril, por las tardes, en la Oficina de Atención al Ciudadano, indicando si la olla la van a comer en La Costera o van a acudir a recogerla y la comerán en casa: "esta medida se ha puesto en marcha este año para evitar tener que alquilar más sillas y mesas de las necesarias. Se cocinarán todas las raciones que sean precisas, pero queremos ahorrar en otros temas paralelos que en años anteriores han generado gastos y, al final, no han servido para nada porque algunos vecinos suben a recoger las raciones de olla... pero se bajan al pueblo a comérsela con la familia", explica el concejal.



