Agró Puçol organiza una salida de senderismo con el Centro de Acogida de Inmigrantes
A las 10 de la mañana de un domingo, día en que los residentes del centro no trabajan, los ecologistas y los inmigrantes empezaron la ruta en el Paraje Natural Municipal de La Costera de Puçol. El sol brillaba en el cielo y el mercurio rozaba los 20 grados centígrados. Tras caminar aproximadamente media hora, el grupo de excursionistas llegó a la senda de gran recorrido GR-10, por la cual ascendieron hasta la cima del Monte Picayo en apenas una hora. Desde este pico, ubicado a 372 metros de altitud sobre el nivel del mar, los senderistas pudieron disfrutar de una espectacular vista del litoral: al norte, el castillo de Sagunto; al este, el municipio de Puçol; y al sur, el resto de la comarca de l'Horta Nord y la ciudad de Valencia.
Tras almorzar y recuperar las fuerzas en la cima del Monte Picayo los inmigrantes y los ecologistas regresaron por el mismo camino hasta el Paraje Natural Municipal de La Costera, donde finalizó la ruta tras recorrer aproximadamente 6 kilómetros. Tanto los responsables de AE-Agró Puçol como los del Centro de Acogida de inmigrantes valoraron muy positivamente esta actividad.
Lucas Marín, miembro de AE-Agró y guía de la excursión, explicó que "con esta iniciativa desde Agró hemos querido fomentar la integración de los inmigrantes a través del medio ambiente y el intercambio cultural". Por su parte, Mohammed, un temporero marroquí residente en el Centro de Acogida, afirmó que había disfrutado mucho durante la excursión. "Hacía mucho tiempo que no pasaba un día en la montaña y ha valido la pena", comentó.
La idea de realizar esta excursión surgió durante el intercambio gastronómico que cada año organiza el Centro de Acogida de Inmigrantes de Puçol con las distintas asociaciones del municipio. Los miembros de AE-Agró Puçol, que participaron en este intercambio gastronómico con una gran ensalada, decidieron proponer a los responsables del Centro de Acogida la posibilidad de realizar alguna actividad conjuntamente.
El resultado ha sido esta excursión en la que tanto los ecologistas como los inmigrantes han podido disfrutar de una soleada jornada de mestizaje cultural en plena naturaleza.
Informa: Miguel Crespo


