Las 25 familias de Hogares Verdes aprenden que un mayor consumo de agua no supone mayor calidad de vida
“Mayor calidad de vida no es igual a mayor consumo de agua”. Con este eslogan comenzó el martes 29 de junio la reunión de las 25 familias de Puçol que participan en el proyecto Hogares Verdes, bajo la supervisión de los técnicos del Centro de Educación Ambiental (CEA) de la Comunidad Valenciana.
Hogares Verdes es una experiencia piloto del CEA destinada a potenciar un mayor respeto con el medio ambiente, lo que se traduce en un ahorro en la factura del hogar, porque los protagonistas son 25 familias de Puçol que trabajan día a día con los técnicos del Centro de Educación Ambiental para adoptar medidas de ahorro en materia de agua, energía y movilidad.
La primera reunión se realizó a principios de junio y fue una mera toma de contacto para informar a los participantes de las características de un proyecto pionero que les obligará a trabajar conjuntamente durante un año, controlando todos los aspectos del consumo en el hogar (desde las instalaciones hasta las facturas mensuales) para buscar las fórmulas idóneas que permitan ahorrar consumo energético y de agua en el hogar y, por tanto, ser más respetuosos con el entorno.
La segunda reunión, celebrada el martes 29 de junio en el Espai Social La Barraca, ya fue más práctica. Serafín Huertas y Víctor Benlloch, técnicos del CEA, fueron los encargados de realizar una introducción sobre el consumo de agua en el hogar, luego las familias experimentaron distintas situaciones teóricas y prácticas de consumo cotidiano (el consumo humano, la ducha, la bañera, la lavadora…) y, por último, pudieron probar lo que los técnicos han bautizado como ecocacharros, pequeños utensilios de uso diario que ayudan a ser más ecológico.
“Además, al final de la jornada repartimos un kit de eficiencia”, señala Víctor Benlloch. “Unas bolsas con una bombilla de bajo consumo, un reductor del caudal de agua en la ducha, una reglada, un programador para encender y apagar automáticamente determinadas luces, bolsas de reciclaje y libros sobre el ahorro energético y los símbolos y marcas que hay en el mercado”.
Un completo kit que se suma a la charla-coloquio y que permite a estas veinticinco familias comenzar su andadura para mejorar su comportamiento cotidiano en el consumo de agua. Una andadura cuyo espíritu resumía Serafín Huertas en una brillante frase: “Mayor calidad de vida no es igual a mayor consumo de agua”. O lo que es lo mismo, “tenemos que aprender a usar mejor el agua, porque no está garantizada para todos, porque hay que compartirla con la naturaleza y porque tenemos que tratarla para que tenga una mayor calidad. Y para ello tenemos que consumir la que necesitamos, no derrocharla”.
Tras su intensivo trabajo con el agua, que se extenderá en los próximos meses al control de instalaciones, electrodomésticos y facturas de cada familia, el siguiente trabajo de Hogares Verdes será la energía, para lo cual se reunirán en octubre y continuarán trabajando individualmente a partir de ese momento. El último eslabón de la cadena se centrará en la movilidad y comenzará en febrero.
Enrique Donate, concejal de Medio Ambiente, que estuvo presente en la charla, destaca “el carácter pionero de Hogares Verdes, ya que somos los primeros en la Comunidad Valenciana que participan en un proyecto de un año de duración destinado a enseñar a nuestros vecinos, de una forma práctica, cómo ser más respetuosos con el medio ambiente al tiempo que ahorran dinero en las facturas. Es una labor de sensibilización que esperamos que comience a dar sus frutos pronto”.



