Uno espera ver cualquier cosa en la noche de San Juan, pero un cura en la embolada del toro, pocas veces

Las emboladas de San Juan tienen cada año una dura competencia con las celebraciones en la playa, las hogueras, la cena… un conflicto de tradiciones en el que el gran beneficiado es el vecino, que puede elegir cada año qué disfrutar… Aunque disfrutar, lo que se dice disfrutar, los momentos previos a la embolada, con un vecino un tanto especial saludando a todos antes de encender las bolas.

Tras un pequeño retraso, provocado por la búsqueda de un menor que finalmente apareció deambulando por las calles, la primera embolada ha sido la de Sin aliento, nº 941, de la ganadería El Torreón. Ha corrido a cargo de Emboladors de l’Art y la cuerda la ha cortado Álvaro Claramunt. Nada más salir ha cogido a un joven al que ha dado un revolcón y ha sido atendido por los servicios sanitarios.

Fernando Ferrer, embolador, colaborador y coordinador del festejo, quiere resaltar “al equipo médico, por preocuparse en todo momento y preguntar a los colaboradores en el momento de la cogida cómo había sido, si llevaba algún golpe y todo lo preciso para atender lo más urgente, en este caso un golpe en la cabeza, lo que ha provocado que envíen al joven a la Mini Fe”.

La segunda embolada ha sido la del toro Calabreso, número 46, de la ganadería de Ángel Luis Peña, que ha sido embolado directo de cajón a pilón. Dadas las pocas fuerzas del animal, que apenas se ha movido del pilón, la comisión ha decidido meterlo de nuevo en el cajón y devolverlo al toril.

Cajero, nº 51, de Sánchez Ybargüen, ha sido el tercero de la noche de San Juan y el protagonista de la anécdota para la historia: el encargado de encender las bolas en el pilón ha sido un tal Ismael Ortiz… dicho así quizá no signifique mucho, pero si apuntamos que es el cura párroco de la iglesia de los Santos Juanes, se entenderá la sorpresa de los que estaban a su alrededor. La embolada ha corrido a cargo de la cuadrilla de Fernando Ferrer y el cortador de la cuerda ha sido Raúl Misut. Ha sido visto y no visto: una salida muy rápida.

La cuarta embolada ha sido Manzano, nº 6, de Valdefresno. La cuadrilla de Ximo y Xato ha sido la encargada de embolarlo y el cortador de la cuerda ha sido Iván Ballestar. Una salida espectacular que ha dado juego a los rodadores situados en la zona de la plaza Pío XII, detrás del ayuntamiento, donde tradicionalmente se realizan las emboladas de San Juan y del 7 de septiembre.

Informa: Salvador Almenara | Fotos: Sabín

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25 Junio 2014
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