El pregón y un novedoso Grand Prix dan comienzo a la séptima Semana taurina

El pregón y un novedoso Grand Prix dan comienzo a la séptima Semana taurina

El 19 de junio daba comienzo la Semana taurina con importantes novedades: el tradicional pregón vespertino se celebró por la noche, tras una cena de hermandad, y todos juntos pudieron disfrutar a continuación de una de las novedades del séptimo año: el Grand Prix. Todo un ejemplo de imaginación para combatir la crisis.

Ciertos desajustes y desilusiones en la sexta semana, hicieron pensar que el segundo acto estrictamente taurino del año (el primero es el toro de Sant Antoni) corría peligro. Pero la nueva junta directiva ha sabido dar un giro a la situación y apostar por nuevas ideas en las que la participación es lo fundamental.

Por cinco euros, uno puede pasarse una tarde o una noche disfrutando de multitud de espectáculos en el campo de fútbol... no, no es un error, porque la plaza de toros está precisamente situada en el interior de la muralla del antiguo campo de fútbol.

Pero este precio es sólo para los visitantes ocasionales, lo normal es formar parte de una peña y tener un cadafal montado al gusto del consumidor: una buena nevera repleta de hielo y bebidas de todo tipo, algo para picar y, los más sibaritas, incluso sillas o hamacas para ayudar a pasar las largas jornadas de tarde y noche, lo que puede suponer en torno a nueve horas diarias de espectáculo desde el 19 al 27 de junio.

Largas jornadas que comienzan a las 7 de la tarde, con el concurso de ganaderías, donde cada una participa con seis vaquillas, un novillo y un toro, además de otra novedad, los expertos rodadores de "Arte valenciano", que amenizarán los tiempos muertos de cada jornada con distintas exhibiciones.

Las noches irán cambiando su programación, contando con actividades como el Grand Prix (que abrió la semana, el 19 de junio), los toros capones de Domínguez (sábado 20), el concurso nacional de emboladores (domingo 21), la noche de paellas con encierro infantil (lunes 22), la cena de las peñas en la plaza (miércoles 24) y el concurso de ganaderías para las tres últimas noches, donde se exhibirán vaquillas, toros en puntas y toros embolados.

El único día en que la Semana taurina descansa es el 23 de junio que, como es sabido por todos, es el día que se dedica al toro de Sant Joan, organizado por la comisión del 7 de septiembre, con encierro matinal, desencajonadas vespertinas y toros embolados por la noche.

La séptima Semana taurina apunta una serie de novedades que prometen resarcirla del pequeño bache en el que se encontraba en los últimos años, apostando por actividades de participación directa de los peñistas y, sobre todo, por una admirable variedad en la programación.

19 Junio 2009
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