La bandera azul y la Q garantizan la calidad de la playa de Puçol, el nuevo referente turístico comarcal

La bandera azul y la Q garantizan la calidad de la playa de Puçol, el nuevo referente turístico comarcal

En apenas una semana, la playa de Puçol ha conseguido los dos galardones más importantes que se conceden en España: la bandera azul y la Q de calidad turística. Es el reconocimiento al trabajo de todo un pueblo que, en apenas un lustro, ha conseguido convertirse en un referente turístico entre los pueblos de l’Horta Nord.

El miércoles 23 de mayo, un jurado compuesto por tres entidades internacionales ―la Federación Europea de Educación Ambiental, la Agencia de Naciones Unidas para el Medio Ambiente y Turismo y la Asociación Internacional de Salvamento y Socorrismo― daba a conocer las 626 banderas azules que este año ondearán en playas y puertos españoles. Estas banderas suponen una garantía de la calidad de las aguas y de la arena de las playas.

Por segundo año consecutivo, la Comunidad Valenciana se ha convertido en la segunda con más distintivos, sólo superada por Galicia. De las 104 banderas para playas valencianas, dos han ido a la comarca de l’Horta Nord: La Pobla de Farnals y Puçol. Ambas ya consiguieron la bandera azul el pasado año.

Apenas una semana después, el martes 31 de mayo, Miguel Sebastián, ministro de industria, turismo y comercio, realizaba en Madrid la entrega de las banderas Q, que certifican la calidad turística de las playas y puertos deportivos españoles. En total se entregaron 176 banderas Q, nuevamente dos de ellas en la comarca de l’Horta Nord: La Pobla de Farnals y Puçol.

El acto, celebrado en el ministerio, contó con la presencia de la concejal Lola Sánchez y del alcalde de Puçol, José Vicente Martí, quienes tuvieron ocasión de charlar distendidamente con Miguel Sebastián y con Antonio Bernabé, el anterior delegado del Gobierno en Valencia.

El ministro nos felicitó personalmente no por conseguir las dos banderas, sino por ser capaces de mantenerlas por segundo año consecutivo”, explica José Vicente Martí. “Son los dos galardones turísticos más importantes que se entregan en España y obtenerlos es una gran satisfacción, porque suponen la valoración positiva del esfuerzo que se está realizando tanto desde el equipo de gobierno como por parte de los técnicos municipales, los vecinos y los turistas, que han colaborado conservando las instalaciones de nuestra playa en el mismo estado en que se las encontraron”.

Puçol perdió la bandera azul en 2009 y la recuperó el verano pasado, añadiendo además la Q de calidad turística y el sello Qualitur, que entrega la Generalitat Valenciana a aquellas poblaciones que apuestan por la excelencia turística a nivel autonómico.

Un pueblo turístico

La obtención este año de las banderas azul y Q, a las que se sumará este mes de junio el sello Qualitur, si todo transcurre con normalidad, es una demostración del esfuerzo que está realizando Puçol en el presente siglo para apostar por el turismo como una nueva fuente de ingresos, ya que se ha convertido en el sector ideal para generar empleo en la actualidad.

Hasta finales del siglo pasado, Puçol era una población con gran tradición agrícola que había ampliado su oferta como zona residencial y de servicios. Pero la inauguración en 2004 de la playa de arena (hasta entonces era de piedra), protegida por cinco espigones y un paseo marítimo que la recorre de norte a sur fue el punto de giro para una nueva apuesta de futuro: una playa nueva, de fina arena blanca de cantera, unida a una gran calidad de sus aguas, amplias zonas de aparcamiento, buenas comunicaciones y la cercanía a la capital forman un paquete turístico que cada vez cuenta con mayor demanda.

En este paquete turístico es fundamental la calidad del agua y de la arena, que es lo que nosotros garantizamos a través de la normativa ISO-14000”, señala el concejal de medio ambiente, Enrique Donate. “Pero también es imprescindible el esfuerzo que hemos hecho para obtener la certificación de playa accesible y, por qué no, la propia aportación que realiza la playa en sí misma, ya que ha sido capaz de regenerarse prácticamente sola tras el temporal que arrasó la costa mediterránea el pasado octubre”.

Como se recordará, Puçol sufrió las consecuencias de las lluvias y vientos del otoño, como el resto de las playas de Cataluña y la Comunidad Valenciana. Sin embargo, aunque parte de la arena fue absorbida al interior del mar, durante la primavera se ha producido un arrastre de arena a la costa de forma natural, quedando sólo pequeñas zonas pendientes de mejorar, tarea de la que se ocupará la Dirección General de Costas, quien baraja varias opciones respetuosas con el medio ambiente para reducir la pérdida de arena, entre ellas la posibilidad de construir dunas para separar de la forma más natural el paseo marítimo del agua.

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Mejorar el acceso a la playa

Pero para que la alegría sea completa, Puçol debe resolver un punto negro: los accesos a la playa se realizan a través del Camí La Mar, la vieja carretera que une el casco urbano y la costa, que sigue en un estado lamentable, provocado en gran parte por el paso continuado de camiones de gran tonelaje cargados de arena y piedras para la construcción de los espigones y la regeneración de la arena de la playa, sobre todo en los años 2003 y 2004.

Con la aparición del Plan Confianza propuesto por la Generalitat Valenciana, el pleno municipal del 21 de abril de 2009 aprobó por unanimidad de los cuatro partidos políticos locales (PP, PSOE, Pavalur y Acord d’esquerres) destinar los 3.748.000 euros que correspondían a Puçol de dicho plan para un proyecto único pero muy necesario: convertir la antigua Vereda Mangraners (más conocida como Camí La Mar) en una avenida con dos carriles para el tráfico rodado en ambos sentidos, además de un carril bici y un paseo peatonal. El proyecto recibió el visto bueno de la Conselleria de Hacienda… pero han pasado más de dos años y las obras aún no han comenzado.

El Camí La Mar tiene la consideración histórica de vereda, es una vía pecuaria y por tanto está protegida, por lo que desde el ayuntamiento no podemos realizar ninguna inversión para mejorarla porque antes hay que obtener la autorización de la Conselleria de Agricultura y siempre que la hemos solicitado nos la han denegado”, recuerda José Vicente Martí. “Cuando el Plan Confianza vio la luz y todos en Puçol apostamos por un acceso acorde a la calidad de nuestra playa, pensamos que el problema estaba resuelto, ya que es la Generalitat quien pone el dinero y también quien debe gestionar los permisos para realizar las obras. Lo que no imaginábamos es que el Partido Popular no iba a cumplir sus compromisos e iba a castigar a aquellos ayuntamientos gobernados por otros partidos. Hoy siguen sin comenzar las obras. Por más que tengamos una playa de primera, si la Generalitat mantiene unos accesos tercermundistas, nuestro turismo no acabará de despegar”.

Mientras llegan los nuevos accesos, Puçol sigue trabajando para mejorar las infraestructuras y los servicios a vecinos y turistas.

El último eslabón de esta larga cadena que comenzó 2004 ―con la inauguración de la playa, los espigones y el paseo marítimo― es la puesta en marcha del Espai Voramar en torno al 20 de junio: un edificio situado en el centro geométrico de la playa, precisamente donde finaliza el Camí La Mar, y que incluye entre sus instalaciones dos servicios clave para los turistas, la Oficina de Información Turística y el Centro de Salud.

Es la mejor demostración de que Puçol sigue apostando por el turismo como gran opción de futuro para generar ingresos y empleo.

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02 Junio 2011
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