Finalizan las obras de mejora en la piscina cubierta
El pasado jueves, 9 de enero, finalizaban las obra de sellado exhaustivo de las juntas de la cubierta telescópica de la piscina, con lo que se pone fin a las tres actuaciones realizadas de cara a mejorar el servicio en invierno y, sobre todo, para atender correctamente a los quinientos cursillistas inscritos en los distintos cursos, lo que convierten a natación en la escuela deportiva municipal con mayor número de alumnos. Tras la temporada de verano, con la piscina descubierta, en la que fue utilizada por más de 10.000 usuarios en sólo dos meses, el mes de septiembre la piscina estuvo cerrada para realizar las primeras obras de adaptación desde que fuese abierta, hace ahora dos años. “Se trataba sobre todo de reformar el hall de entrada (señala Manuel Martínez Piñol, concejal de deportes), ya que con el diseño antiguo había poco espacio para los padres que esperan la salida de sus hijos que acuden a distintos cursos. Además, se pretendía climatizar este hall y, al mismo tiempo, abrir nuevas puertas que conectaran directamente los vestuarios con el pasillo interior de la piscina cubierta.” Esta actuación ha supuesto una mejora no sólo para los usuarios, sino también para los trabajadores que han de atender el servicio, ya que con anterioridad resultaba más incómodo poder atender al público en un espacio único donde se mezclaban los que salían de la piscina (con bañador y provenien-tes de un ambiente cálidos) con los que venían a esperarles o a realizar consultas (con ropa de calle y procedentes del frío de la calle). El espectacular aumento de alumnos en los cursos de natación, que han pasado de 300 a 500 en este último año, también ha hecho necesaria una segunda actuación, encaminada a lograr más fácilmente una temperatura óptima, tanto en el agua como en el ambiente: “la instalación de una nueva caldera ha permitido que los acumuladores puedan mantener agua caliente, tanto para las duchas como para la propia piscina, aunque en este sentido también ha sido fundamental la instalación de pomos de tiempo en las duchas, con lo que ahorramos una gran cantidad de agua ya que éstas no están siempre abiertas”. Ambas actuaciones supusieron una inversión de 19.000 euros y su validez se ha podido constatar desde el 1 de octubre, cuando entró en vigor la temporada de invierno, con la piscina cubierta, y natación se ha convertido en la escuela municipal con mayor número de alumnos. Ahora, apenas unos días antes de la llegada de la ola de frío, se ha finalizado la tercera y última actuación, encaminada a mantener esa temperatura ideal de 28º en el agua y 30º en el ambiente interior de la piscina, mediante el sellado exhaustivo de todas las juntas de la cubierta: “ha supuesto una inversión de 3.000 euros, pero va a permitir un ahorro enorme en gas y, sobre todo, la comodidad de los usuarios, ya que la temperatura es estable durante todas las horas del día, gracias a que se eliminan las filtraciones de aire frío”. La respuesta de los usuarios a todas las medidas está resultando excelente y si la temporada de invierno pasada se registraron más de 12.000 usuarios de la piscina cubierta, en estos momentos el ritmo de utilizaciones es mayor, por lo que en mayo esta cifra se habrá superado.
