Escriben Aitor Caballer y Trini Escudero: 'Experiencias en el olvido...'

Escriben Aitor Caballer y Trini Escudero: 'Experiencias en el olvido...'

Casa de Cultura, viernes 13 de mayo de 2005, 11.30 horas de la mañana. Fuerte aplausos se escuchan en la sala... Paco Batiste y Paco Aura, dos republicanos exiliados supervivientes del campo de concentración nazi de Mauthausen acaben de entrar.

Emocionados y abrazados pasen entre todos nosotros reflejando en su rostro el dolor transformado en emoción.

Cuando comenzaron a contarnos sus experiencias su dolor pasó a ser nuestro, era muy duro tener que escuchar en primera persona que todas aquellas barbaridades fueron cometidas por seres humanos porque aunque lo habíamos estudiado en los libros la realidad de primera mano lo hacía más palpable.

Entre las muchas barbaries cometidos por los alemanes una de las que más nos impactó fue la forma como acabaron con los soviéticos. En una noche de invierno donde las temperaturas llegaba a los 30º bajo cero, los sacaron al exterior de los barracones y desnudos los rociaron con una manga  y por la mañana siguiente los encontraron muertos por congelación.

Muchas fueron las torturas que allí se cometieron, muchas enfermedades las que allí se sufrieron y muy asquerosas las formas de pararlas, como el tener que comer carbón para la diarrea que había sido producida por la mala alimentación.

Conociendo las torturas que recibieron, muchos se preguntarán como fueron capaces de sobrevivir. Los únicos que tenían una mínima esperanza eran aquellos que tenían un oficio manual ya que los nazis requerían de este tipo de gente para cubrir sus necesidades. Gracias a la perspicacia de los dos protagonistas del día que supieron mentir sobre sus oficios hoy los podemos tener entre nosotros.


En respuesta a una pregunta hecha por un alumno del IES sobre como lograban  continuar teniendo ilusión después de todas las crueldades que veían diariamente dijeron que entre ellos se daban ànimo y se acordaban y añoraban su tierra incluso riéndose de la situación pensando en cuál sería el momento de poder comerse el plato tradicional.

Para ellos, evidentemente la paella.

Cuando los americanos los liberaron todos los exiliados pudieron regresar a su país de procedencia excepto los españoles ya que el régimen franquista no les permitía la entrada, a unos republicanos capaces de todo por defender la igualdad.

Fueron dos horas de charla donde los duros momentos recordados fueron muchos, pero no todos eran tristes también hubieron ciertos momentos cómicos como las discrepancias entre los ponentes del micrófono...

Hasta aquí nuestra experiencia y en nuestra mente quedará para siempre grabada la frase que ellos no pararon de repetir...

''Vosotros sois los jóvenes que debéis luchar por un futuro libre y donde barbaridades como estas no se vuelvan a repetir...''

Aitor Caballer y Trini Escudero

Alumnos de bachillerato del IES Puçol

01 Junio 2005
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