La paloma y Cococrila Cocopau protagonistas del Día de la Paz en el instituto
El Instituto de Enseñanza Secundaria celebró el 31 de enero, Día de la Paz, con dos actividades de tipo artístico: una muestra de arte urbano y una representación teatral.
Una paloma de la paz, construida con piedras y gravilla sobre fondo de plástico, preside desde el pasado 31 de enero uno de los patios del instituto. Es la aportación realizada por José Luis García Nadal y los alumnos del PACG (Programa de Actuación Curricular en Grupo) no sólo a una celebración puntual sino también al aspecto cotidiano del instituto.
Por su parte, Cocodrila Cocopau, una història foradada es una apuesta por la lectura, por la paz y por el papel de la mujer en el mundo. Parte del libro homónimo escrito por Jordi García, profesor del módulo formativo del IES, a partir de su experiencia como educador de jóvenes que quieren dedicarse a la enseñanza en la escuela infantil, con niños de 0 a 3 años.
''Me preocupa el mundo en que vivimos y mi militancia se centra en construir nuevos itinerarios con los alumnos con los que trabajo'' -explica Jordi García-. ''En concreto este cuento surgió del trabajo en la escuela, con motivo del Día de la Paz. He madurado la primera propuesta y la he reelaborado hasta concretarla en un libro creado en equipo donde el texto y las ilustraciones tienen una importancia similar''.

Tomando como punto de partida su preocupación casi obsesiva por los conflictos bélicos y por todo aquello que genera, Jordi plantea en su libro una reflexión sobre la paz y el papel de la mujer en el mundo, todo ello acompañado con unas brillantes ilustraciones de César Barceló. Para presentar el mensaje del libro, un grupo de alumnas del módulo formativo realizaron una dramatización el día 31 en la sala de audiovisuales del instituto, a la que asistieron alumnos de primer ciclo de la ESO y del PACG.
''No es la primera vez que se representa esta dramatización'' -concluye el autor-, ''ya que se ha exhibido en Carlet, Torrent, La Eliana, Lliria, Banyeres, el colegio Jaime I de Puçol y la biblioteca municipal de Valencia. Lo que pretendemos con este pequeño juego escénico es trasladar el mensaje del libro a una experiencia directa, que los espectadores sean conscientes de todos los agujeros que generan las guerras en nuestro mundo''.
