El pleno municipal a favor de la píldora del día después
El primer pleno ordinario del año, celebrado el lunes 31 de enero a las ocho tarde, fue también el primero en el que se aprobaba una propuesta del grupo socialista desde que éste está en la oposición. L'Entesa, el Bloc y Unión Valenciana apoyaron la iniciativa del PSOE de instar al gobierno valenciano a que la píldora del día después sea gratuita y se reparta en los servicios de urgencias de hospitales y centros de salud. El Partido Popular fue el único que se abstuvo.
''Está autorizada desde marzo de 2001, no es abortiva, sino que evita la ovulación y es un anticonceptivo de emergencia que ayudaría a evitar que el número de abortos subiera en nuestro país''.
Con estas palabras, Dolores Sánchez defendía la propuesta presentada por su grupo, aportando dos datos adicionales para apoyar su solicitud: que el precio de la píldora se sitúa en 20 euros, lo que resulta caro para los adolescentes ''que son el principal núcleo en el que se producen los embarazos no deseados por accidentes en sus relaciones'', y que un país como Holanda ha reducido drásticamente el número de abortos en los últimos años tras aprobar la píldora, mientras que en España ''los embarazos han aumentado de 6.541 en el año 2001 a más de 8.000 en el año 2003''.
Salvador Claramunt, portavoz del Bloc, recordó que la propuesta tendría su apoyo, pero con una enmienda ya presentada en la comisión de gobierno, ya que no sólo había que instar al gobierno autonómico ''sino también al estatal, ya la gratuidad de la píldora es una competencia del Ministerio de Sanidad''. En cualquier caso, el concejal nacionalista fue más allá en su propuesta, insistiendo en que hay que ''eliminar los tabúes y mejorar la educación sexual en nuestro país''.

La medida ya ha sido aprobada por otras comunidades autónomas, como Baleares, por lo que Juan Manuel Busto, portavoz de la Entesa, basó su apoyo en que ''hay que mejorar la información sexual, pero también hay que ponerla a disposición, sobre todo de los jóvenes, más allá de los centros de planificación familiar'' que es el único lugar donde hoy por hoy se recetan y siempre a criterio del médico, quien puede aludir criterios de objeción de conciencia para no recetarla en casos concretos.
Ximo Galcerá, portavoz de Unión Valenciana, no intervino en el debate y únicamente se limitó a votar a favor de elevar la propuesta a ambos gobiernos para su aprobación.
El portavoz del Partido Popular, Mariano Sanchis, recordó en primer lugar que es la Agencia Española de Medicamentos (dependiente del Ministerio de Sanidad) quien tiene competencias para modificar la ley, no el gobierno valenciano. A continuación, basó la abstención de su grupo político en un dato alarmante: el aumento del Sida por el bajo uso del preservativo, sobre todo entre los jóvenes del país. Por ello, pidió ''prudencia en este tipo de medidas, ya que podemos crear otros problemas por intentar evitar embarazos no deseados''. Como propuesta alternativa, el portavoz popular insistió en que ''como primera medida debemos potenciar la educación sexual entre nuestros jóvenes y adolescentes''.
Once votos a favor y seis abstenciones fue el resultado final de la votación.
