El futuro de la música en la comarca a debate en el encuentro entre alcaldes y presidentes de bandas
El Ayuntamiento de Puçol y el Centro Musical e Instructivo Santa Cecilia de Puçol tuvieron la idea de realizar un primer Encuentro de Bandas de Música Juveniles de L'Horta Nord, que fue saludada unánimemente con júbilo, no sólo por los músicos y el público que asistieron el domingo 26 de octubre al concierto conjunto de ochocientos participantes, sino también por los alcaldes y presidentes de sociedades musicales, que se reunieron previamente para estudiar vías comunes de trabajo.
L'Horta Nord está formada por 24 pueblos y sólo un par de ellos no cuentan con banda de música, aunque hay otros dos, Montcada y Rocafort, que poseen dos cada uno. Fueron 37, entre alcaldes y presidentes de bandas, los que se reunieron la tarde del viernes 24 en el Espai Social La Barraca, con la presencia además del presidente comarcal y del Presidente de la Federación Valenciana de Bandas de Música.
Precisamente fue el presidente autonómico, Santiago Algado, quien recordó la importancia del asociacionismo musical en la Comunidad Valenciana, ya que su federación agrupa 600 sociedades, con 40.000 músicos y más de 250.000 socios, ''por lo que podemos asegurar sin ninguna duda que la Federación de Bandas de Música es la organización sin ánimo de lucro más importante de la Comunidad Valenciana''.
Pero entonces llegó la hora del debate y ahí las posturas fueron muy distintas. Para algunos presidentes la situación de cada banda es tan distinta que, al margen de la buena idea de realizar un encuentro, veían pocas posibilidades de un trabajo en común.
Fue el alcalde de Puçol, Josep Mª Iborra, quien contestó a los que mantenían esta postura recordando que este primer encuentro podía servir para proponer objetivos concretos a estudiar en futuras reuniones, pero en cualquier caso ''hay problemas comunes, como el contratar a los profesores para las escuelas, que podríamos estudiar para, quizá, buscar una fórmula de contratación conjunta''.
Como su postura era lograr ante todo una reunión útil, Iborra también propuso dos temas que podían servir para aunar los esfuerzos de políticos y bandas en la comarca: por un lado, exponer públicamente aquellos ayuntamientos que no aportan dinero y apoyo a sus bandas, para lograr que cambien de opinión sus políticos; y, por otro, lanzó un desafío a los presentes, ''¿podemos pedir a la Conselleria entre todos los alcaldes un conservatorio para la comarca?''.
A partir de estas propuestas concretas, el debate se tornó más útil, ya que abrió los ojos a otros participantes sobre la posibilidad de buscar puntos comunes en los que trabajar.
Así, el presidente de la banda de Vinalesa se interrogó sobre el papel que desempeñan los políticos de la comarca, sobre todo cuando éstos son además diputados provinciales. El alcalde de El Puig recordó la importancia como embajadores de las bandas de música de cada pueblo, al tiempo que invitaba a los participantes a ''estudiar la manera de potenciar edificios dedicados a la música en cada pueblo, sobre todo para garantizar las escuelas, que son la base y el futuro''.
Más emotivo se mostró el presidente de la banda de Almassera, que tras veinte años en el cargo, resumía así la situación actual: ''cuando se me va un director, tengo diez para sustituirlo. Si se me va un profesor, hay diez más esperando. Pero, cuando se me va un directivo con ganas de trabajar ¿quién lo sustituye?''.
Un interrogante que fue retomado por el presidente de la sociedad de Bonrepós, para resaltar que no sólo es doloroso que se vaya un directivo, ''más lo es que nos abandone un músico al que hemos visto crecer y aprender durante años''.
Y uno a uno fueron apareciendo puntos clave para el debate: la nueva Ley de Asociaciones, la necesidad de que las bandas de música se organicen como asociaciones, los inten
