Jornadas ecologistas: sólo la charla sobre el AVE se salvó de la lluvia

Es un grupo joven, de apenas ocho meses de vida. Formado por gente joven, muchos de ellos recién salidos del instituto. Con ideas progresistas, no en vano se plantean actividades de sensibilización ecológica. Con estas señas de identidad, el Grupo Ecologista de Puçol ''La Costera'' había organizado unas jornadas ecologistas para los días 24, 25 y 26 de octubre con una clara finalidad: darse a conocer en la población e invitar a los vecinos a disfrutar de unos sesiones lúdicas de formación e información sobre temas medioambientales.
Pero no habían contado con dos elementos que a la postre han sido determinantes en el deslucido resultado final de las jornadas: la falta de experiencia y la persistente lluvia del fin de semana. ''No hemos puesto publicidad en los colegios'' -lamenta Mónica Donnellan, una de las componentes del grupo-, ''eso nos ha perjudicado para la asistencia de chicos y jóvenes a los paseos en bici y a la charla. Ha sido un fallo, pero nos vale de aprendizaje para futuras actividades''.
Respecto al otro problema, el climático, poco se puede hacer: hizo mucho frío el sábado por la mañana (por lo que se suspendió la marcha en bici al centro medioambiental de la Comunidad Valenciana, situado en la zona de la Marjal dels Moros), llovió abundantemente por la tarde (e hizo imposible montar el mercado alternativo en el Paseo de la Constitución) y también la lluvia impidió la marcha en bici del domingo por la mañana, a la montaña de La Costera.
Ante este panorama, sólo dos actos se salvaron: la charla inaugural del viernes, sobre el AVE, y la comida reservada sólo a miembros del grupo que cerraba las jornadas, el domingo a mediodía en las instalaciones de la finca municipal La Costera, ''a la que sólo acudimos diez de los veintiséis miembros de la asociación, pero aprovechamos para estudiar cómo podemos repetir la experiencia, algo que tenemos que proponer a la concejal de juventud, Begoña Fernández'' -continúa Mónica-. ''De todas formas, nuestra intención es trasladarla a primavera; en estas fechas otoñales es muy difícil organizar actos al aire libre, porque dependes del clima y nunca se sabe''.
La charla sobre el AVE, realizada por Xavi García en la Casa de Cultura, nos permitió disfrutar de un trabajo ampliamente documentado y expuesto con una claridad que ofrece pocas dudas: ''el AVE es un tren elitista, muy costoso de construir, muy caro para viajar en él y que hoy en día supone el 1% de los viajeros, mientras que los de cercanías aportan el 90% de viajeros y no reciben inversiones en infraestructuras''.
Más allá de los problemas económicos, el AVE supone también una seria amenaza para la huerta valenciana: su trazado va a suponer la desaparición de 4.000 fanegadas de huerta, que dejarán de ser productivas, además de la construcción de una nueva barrera que alcanzará los ocho metros de altura en muchas zonas ''y no es preciso recordar que en las inundaciones de La Ribera de 1982 fue la autopista quien hizo de barrera. Ahora en la zona tendrán tres barreras: la autopista, el tren de cercanías y el AVE, con lo que el riesgo de inundaciones se multiplica por tres''.
En su metódico discurso también hubo tiempo para reflexionar sobre la ganancia real que reporta: se habla de una reducción del tiempo de viaje entre Valencia y Castellón, pero hoy en día en los trenes más rápidos que circulan por las vías de cercanías se tarda 37 minutos y con el AVE se hará en 20 minutos: ''¿es necesaria tanta inversión para ganar apenas 17 minutos? ¿quién necesita ganar ese tiempo? Todo ello sin contar con dos elementos contradictorios: la velocidad que se pretende es de 350 kilómetros por hora, pero esa velocidad se alcanzará cuando esté llegando el AVE a Villarreal que es justamente cuando tendrá que empezar a aminorar para parar en Castellón... y allí finaliza la línea de ancho internacional, no se conectará hasta Barcelona, entonces ¿para qué tanta inversión?''.
Unos interrogantes que demuestran la carencia de un plan director de ferrocarr
