El encierro fue la gran novedad del 7 de septiembre

El encierro fue la gran novedad del 7 de septiembre

Año tras año, con la cercanía de la fecha más taurinamente hablando para los puçolenses, el 7 de Septiembre, son preparados una serie de actos culturales que, poco a poco, ayudan a engrandecer más aún esta fecha. Si en años anteriores, fueron inaugurados un monumento taurino y compuesto un pasodoble, este año, dos grandes aficionados locales como son Juan Sebastiá y Fernando Ferrer ''Rallat'', han escrito una magnífica poesía dedicada al 7 de Septiembre, en la que creo que se sienten identificados la mayor parte de los aficionados locales.

Entrando ya de lleno en el festejo taurino de este día, diremos que el tradicional encierro que abre la jornada, tuvo la novedad de ser un recorrido cerrado a lo largo de dos estrechas calles del recinto habitual, que dio como resultado un magnífico encierro de unos mil metros de longitud, por donde corrieron agrupados seis toros de la ganadería de Vicente Benavent, de Quatretonda. Tras el encierro, fueron desencajonados dos toros de la misma ganadería.

Ya por la tarde, y con numerosísimo gentío, comienza uno de los actos más identificativos con esta población, la baixà de caixons del día 7. Es un espectáculo peculiar y único, cargado de gran ambiente festivo, que arrastra a toda la masa de la población, desde los más pequeños que comienzan a participar en este acto, pasando por lo jóvenes y hasta los más mayores que lo siguen desde sus casas o a través de la televisión. Al llegar los cajones a la plaza, comienza el momento álgido del día, la desencajonada.

En primer lugar fue soltado el toro Figurito, nº 48, de la afamada ganadería de Hijos de D. Eduardo Miura. Impresionante toro colorado de cerca de setecientos kilos, que como en años anteriores lo fueron Partido de Resina y Victorino Martín, era la guinda del cartel, y el encargado de dar aún más prestigio a esta fecha. El toro, hizo una rápida salida del cajón buscando a los aficionados, pero lamentablemente la falta de fuerzas del ejemplar y el agobio constante de los rodadores, hizo que el toro se entregara rápidamente.

En segundo lugar fue desencajonado el toro Pitorro, nº 85, de la ganadería gaditana de Herederos de Cebada Gago. Toro bien presentado, y de bonito pelaje, marca de la casa, el cual dio la cara en todo momento, aunque resultó un poco reservón.

Finalmente, se dio suelta al toro Juncoso, nº 69, de Núñez del Cubillo. Toro pobre de presentación, que rehuyó de toda pelea. Es una lastima, que debido a tener que presentar los papeles de los toros para solicitar el permiso pertinente, este toro no pudiera ser cambiado por otro en mejores condiciones. Tras las tres desencajonadas, la tarde la completaron vaquillas de Benavent, una de las cuales fue embolada, cortando la cuerda Vicente Pérez.

Por la noche, fue un verdadero acierto la embolada de caixó a piló de Atigrado, de Santolaya, el cual realizó una gran embolada al no haber sido soltado por la tarde. Le cortó la cuerda Pepe Alcamí. Seguidamente fueron embolados los toros de la tarde y uno de Vicente Benavent, cortando las cuerdas José Antonio Soriano, José Enrique López, Mario Sanchís ''Xato'' y Fernando Ferrer ''Rallat''.

Todas las emboladas fueron llevadas a cabo por las cuadrillas de emboladores de Ximo & Xato y Rallat & Juanjo.

Una crónica de Alfonso Ávila.


02 Octubre 2003
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