11 Abril 2003
El pasado miércoles, a las 13 horas, los técnicos y jefes de área del Ayuntamiento de Puçol recibían en el Salón de Plenos una demostración práctica de la utilidad y funcionamiento del SIG (Sistema de Información Geográfica) por parte del Técnico de SIG que ha estado trabajando un año en su preparación, Pau Pérez Puigcerver, para quien lo más importante es “que el ciudadano podrá obtener cualquier información en el acto, sin necesidad de esperar a que se realicen fotocopias de planos o se extraiga la información de otros archivos de difícil acceso”. El SIG o GIS en inglés lo conforman un conjunto de equipos informáticos, de programas, de datos geográficos y técnicos organizados para recoger, almacenar, actualizar, manipular, analizar y presentar eficientemente todas las formas de información georeferenciada. Este tipo de sistemas permite la integración de toda la información relacionada con los aspectos cartográficos, urbanísticos y territoriales en el ámbito del municipio. Constituye una herramienta de primer orden para gestionar y dar servicio a las necesidades de información que la propia Administración y los ciudadanos requiere. Pau Pérez insiste en la utilidad del sistema: “en resumen, el SIG permite que a elementos de la cartografía, como por ejemplo una parcela, se asocien datos, por ejemplo del Padrón de Habitantes, de manera que de una forma rápida y sencilla podemos saber en cualquier momento y pinchando en pantalla sobre una parcela qué habitantes hay empadronados en esa parcela. De igual forma que se puede hacer con parcelas, se puede aplicar al SIG cualquier tipo de información que maneja el Ayuntamiento que es georreferenciable, o sea que es representable en un mapa. El 80% de la información que tiene un Ayuntamiento es georreferenciable, por lo que es muy recomendable la adopción de este tipo de sistema”. El SIG conlleva funciones que le destinan a ser particularmente utilizado en temas que requieran un análisis geográfico como son el tratamiento del catastro, la planificación territorial, el estudio medioambiental, así como temas de topografía, cartografía e ingeniería civil. El sistema permitirá generar, mantener y explotar bases de datos urbanas, catastro, planos temáticos, redes de servicio, estudios de impacto, etc. “En la actualidad el SIG contiene como información geográfica parcelas de urbana y de rústica, subparcelas, vías públicas, equipamientos, aceras, zonas verdes y espacios libres, patrimonio municipal, red de saneamiento, red de aguas, el PGOU y cartografía temática de Medio Ambiente” –explica el técnico de SIG–. “Toda esta información geográfica viene asociada con bases de datos como son el Catastro de Urbana y de Rústica, el Padrón de Habitantes, Ordenanzas municipales, direcciones postales, licencias de obra y información de los pozos de la red de saneamiento”. El SIG de Puçol está en su primera fase terminada, una de las más importantes y costosas, y se tiene planeado que se siga desarrollando para abarcar más información, como por ejemplo licencias de actividades, vados, red de gas, red de energía eléctrica, mobiliario urbano (semáforos, contenedores...). En pocas palabras un SIG es una herramienta informática que facilitará el acceso de la información a la Administración y a los ciudadanos. Su aplicación comenzará a realizarse inmediatamente en todas las áreas del Ayuntamiento (urbanismo, secretaría, intervención) y las consultas podrán realizarse tanto en la Oficina de Atención al Ciudadano (que será inaugurada el próximo 16 de abril) como en las oficinas de cada área concreta, “aunque para ello habrá que seguir introduciendo datos en función de lo que cada departamento necesita manejar, por lo que es un trabajo que exige una actualización permanente” –concluye Pau Pérez–.

09 Abril 2003
“Y el alcalde tendrá que hacer bolillos”. Había sido el titular del periódico “Noticies de Puçol” en junio del año pasado, tras la realización del primer encuentro de bolilleras. Josep Mª Iborra había hecho mutis por el foro todos estos meses, pero en marzo, durante el encuentro de Segorbe, la organización anunció a bombo y platillo (y lo que es más escandaloso: por la megafonía del local) que el alcalde de Puçol iba a cumplir su promesa en el segundo encuentro de bolilleras, a celebrar en Puçol el 6 de abril. El desafío estaba lanzado. Y a Josep Mª Iborra no le quedó más remedio que sentarse en la mesa y hacer los primeros pinitos: “me comprometí y no he tenido otra alternativa, he ensayado un poco y es realmente difícil, aunque gracias a una profesora como Rosario he podido salir del paso”. Tras reconocer el duro trago pasado, sus palabras, durante el acto protocolario de presentación del encuentro de bolilleras, se cerraron con un nuevo desafío: “si vosotras, las amas de casa Tyrius, seguís organizando encuentros como éste, nosotros, el Ayuntamiento de Puçol, seguiremos apoyándolo económicamente y con la infraestructura necesaria”. Con unas perspectivas así, lógicamente, el año próximo habrá tercer encuentro de bolilleras. Y lo habrá por muchos motivos. En primer lugar por la asistencia. El año pasado se superaron las quinientas bolilleras. Este año había 543 inscritas, y eso que se había limitado el número de participantes a 500, pero al final la organización tuvo que acceder a algunas peticiones de lugares tan remotos como Manzanera (en Ciudad Real), cuyas representantes es la segunda vez que vienen. Como también repiten las de Llíria, Nules, Vila-real, Utiel, Oropesa, Torreblanca, Navajas... y por supuesto, todos los pueblos de la comarca y alrededores de Puçol. Entre bolilleras, acompañantes y organización el número final de participantes rondaba los 700, justo el número de raciones de paella que preparó el número uno en estos menesteres, Galbis, en una monumental paella que hizo las delicias sobre todo de los que venían de fuera de la Comunidad Valenciana. “Aunque no sólo les hemos invitado a la paella” –explica José Luis Gómez, del Departamento de Fiestas, uno de los organizadores del evento– “también hemos incluido un bocadillo y bebida para el almuerzo, algo que no se hizo el año pasado, pero que dado que pasan muchas horas aquí, en el Palau d’Esports, pensamos que sería un bonito detalle con ellas”. Los detalles, he aquí uno de los factores decisivos del triunfo de este encuentro: “somos primerizas y nos habéis respondido de maravilla, así que el año que viene repetiremos”, reconocía Pilar Bosch, la presidenta de las amas de casa Tyrius de Puçol, quienes han llevado la voz cantante en este encuentro. Y quienes han cuidado no sólo el almuerzo y la comida, sino otros detalles muy atractivos, como ese abanico perfumado y con dedicatoria que todas las participantes han recibido como recuerdo de su presencia en Puçol. “Hemos aumentado el número de participantes y eso que coincidíamos con un encuentro similar en Teruel” –proclamaba orgullosa la concejal de la mujer, Dolores Sánchez– “eso es gracias al esfuerzo de Tyrius en Puçol y también al de los trabajadores de la Fundación Municipal de Cultura y Deportes, que han tenido que trabajar muchas horas para que todo esté a punto. Gracias a todos ellos y a vosotras por vuestra presencia. Estáis invitadas al encuentro del próximo año”. Unas palabras recibidas con júbilo por las asistentes, aunque con algún matiz por parte de la docena de “bolilleros” que también asistía al encuentro: “ojo, que también hay hombres haciendo bolillos”. Y no sólo hombres, entre los asistentes llamaba poderosamente la atención los cuatro representantes de Torreblanca: una abuela, una madre y sus dos hijos, Vicent y Jessica, de 5 y 13 años respectivamente, quienes eran con diferencia los más jóvenes entre los encargados de hacer encajes de bolillos. Su presencia demuestra que los bolillos no tienen sexo ni edad: es sólo cuestión de paciencia y de prestar atención a los detalles.
