04 Julio 2003
Partidas de ping-pong, parchís, almuerzo, frontenis, trivial, comida, búsqueda del tesoro, baños gratis en la piscina, merienda y, por supuesto, tenis. Estos son los alicientes de la 13ª edición de las ''Doce horas de tenis'', organizadas por el Club de Tenis Puçol el sábado, 28 de junio, de 9 a 21 horas, en el Polideportivo Municipal.
''Hay previstos 180 partidos de tenis, cada uno de ellos de veinte minutos, pero mientras llega el turno de volver a las pistas, los 126 alumnos inscritos van participando en las actividades alternativas, sobre todo la piscina, a la que se puede acceder utilizando como entrada la camiseta conmemorativa de estas doce horas de tenis''. Las palabras del gestor deportivo, Fernando Torres, aclaran en alguna medida el porqué del éxito de estas jornadas que vienen celebrándose desde 1991, ''aunque en aquella ocasión sólo hubo 45 participantes y en la actualidad el club cuenta con 350 socios, además de los 150 alumnos de la escuela''.
Y es que en Puçol el tenis es un ejemplo de simbiosis perfecta entre club y escuela: el club gestiona la escuela, siendo sus socios quienes imparten las clases y, paralelamente, usa las instalaciones municipales para las competiciones, al tiempo que prepara alumnos que luego son captados como jugadores del club para asistir a distintos torneos.
''Actualmente nos ocupamos ocho profesores de dar las clases a los 150 alumnos: Eliseo, Pilar, Fernando, Vicente, Manu, Alejandro, José Miguel y yo mismo'' -explica Carlos Romero, quien ya lleva catorce años ligado al tenis en Puçol y ha recorrido todos los escalafones en la escuela y el club- ''y la mayoría de nosotros empezamos como alumnos en la escuela, luego pasamos a competir con el club y ahora somos monitores de los que empiezan''.
La buena relación entre los socios se manifiesta también en actividades sociales como esta despedida de curso que, a través de doce horas de convivencia, permite a los participantes demostrar sus habilidades no sólo en el tenis, sino en otros deportes con cierta similitud (como el ping-pong o el frontenis) e incluso en algunos que poco tienen que ver (como el trivial o la búsqueda del tesoro).
''Precisamente esa búsqueda es una de las actividades más esperadas por los participantes'' -prosigue Carlos Romero, que ha sido en encargado de diseñar las pruebas- ''no por el premio en sí, que es una bolsa de chucherías, sino por el desafío que supone buscar y resolver las pistas, para luego descifrar el enigma final''.
La jornada del sábado comienza a las 9 de la mañana, dividiendo a los participantes en cuatro equipos con distintos colores. Todos reciben su camiseta (fundamental para poder entrar gratis a la piscina) y comienzan las actividades, tomando como referencia los partidos de tenis, siempre entre competidores de distintos grupos pero de un mismo nivel. A mediodía se organiza una comida conjunta en el bar del Polideportivo y, para ayudar a pasar la digestión, una buena sesión de parchís y trivial, eso sí a la sombra de los árboles. Cuando baja el sol se reinician los campeonatos y las actividades paralelas... y así hasta las 9 de la noche, en que se realiza una masiva entrega de trofeos, tanto a los ganadores de cada actividad como al equipo que ha resultado vencedor global de la jornada.
''Por último, recordamos a los chicos y chicas que no se olviden de inscribirse el próximo septiembre para el nuevo curso de la escuela de tenis... Y ahí acaba todo para ellos, pero no para nosotros, que tenemos que recoger todo el material de las pruebas deportivas y dejar las pistas en perfecto estado, lo que como mínimo nos supone una horita más''.

03 Julio 2003
Sant Joan, que es fiesta local en Puçol, es la fecha elegida desde hace más de veinte años para homenajear a los mayores de la población: representantes de la corporación local y de los clubes de jubilados y pensionistas visitan a la persona de más edad y le entregan una placa conmemorativa, como símbolo de uno de los colectivos más importantes de la población. Todo ello acompañados por la escuela de ''tabal i dolçaina'', además de la policía local (imprescindible para regular el tráfico) y del traquero (también la pólvora es imprescindible en cualquier celebración en tierras mediterráneas).
Este año dos han sido las novedades del acto: en primer lugar, la comitiva no ha partido del Ayuntamiento, sino de la Casa de Cultura. En segundo lugar, no era una visita a un domicilio particular, sino a la Residencia de la Tercera Edad, porque es allí donde vive Fermina Merlo de Diego, una turolense de 95 y años y muchas ganas de vivir, que este martes, 24 de junio, recibía con alegría y desparpajo la visita de la amplia comitiva.
''Muchas gracias por esta placa. Y gracias a todos por venir. Estoy segura que, como dice el alcalde, todos los mayores se merecen este premio... pero como yo no''. Fermina, nacida el 8 de octubre de 1908 y alojada en la residencia desde el año 2000, con estas ingeniosas palabras dejaba clara su alegría y su intención de compartir la fiesta con sus compañeros de residencia: ''que no suban las flores a mi habituación, dejadlas aquí abajo, para que las vean todos''.
En representación de la amplia comitiva de homenaje habló el alcalde, Josep Mª Iborra, quien tras entregarle la placa conmemorativa recordó que esta visita, en los más de veinte años que viene realizándose por iniciativa del Ayuntamiento de Puçol, ''es una forma de agradecer a los mayores el esfuerzo que han realizado a lo largo de su vida y de reconocer su trayectoria. Además, como sabéis, la jornada se completa con una comida para la tercera edad que en este año, por vez primera, se celebra en el Huerto de Santa María del Puig y hemos batido el record de inscritos, con un millar de participantes''.
Precisamente al comenzar la comida fue presentada oficialmente la nueva concejal de la tercera edad, Pepa Conesa, quien se enfrenta, según su confesión, al difícil reto de superar el listón dejado por su antecesor, Federico Caro, quien cuenta entre sus grandes logros con la creación del Consejo Municipal de la tercera edad y la inauguración del Espai Social dels Majors: ''desde que el alcalde realizó la primera consulta entre los concejales yo tenía claro que quería agricultura y tercera edad, ésta última porque he pasado 18 años cuidando a mi madre en una silla de ruedas y es un tema que siempre me ha preocupado''.
En su primer día de actividad, ya que la resolución de alcaldía con su designación se produjo el 20 de junio, aunque el pleno de su nombramiento no se celebra hasta el 30 de junio, Pepa reconoció su sorpresa por la tremenda vitalidad de personas como Fermina Merlo, capaz de hacer reír a todos los presentes con sus ocurrencias, al tiempo que su satisfacción por la masiva presencia de jubilados y pensionistas en la comida-homenaje, sin dejar de reconocer que en realidad el desafío comenzará en julio, con la programación de actividades para el recién inaugurado Espai Social dels Majors: ''es cierto que hay diferentes criterios a la hora de organizar los servicios y programas que deben llevarse adelante, pero esto sucede siempre que se juntan varias personas y aquí estamos hablando de los tres clubes de jubilados y pensionistas de Puçol, que comparten un local y, por tanto, han de aprender a compartir sus inquietudes y necesidades. Pero con buena voluntad seguro que saldremos adelante''.
