Del 8 al 10 de junio, ni feria ni fútbol: quinta Semana de cine taurino
Apenas 48 horas después de que finalice la Puçol DeMostra, la feria industrial y comercial de Puçol, y apenas 24 horas antes de que comience el Mundial de fútbol de Sudáfrica, en ese comprimido espacio de tiempo y en el no menos comprimido espacio físico que proporciona el Sindicato Agrícola, del martes 8 al jueves 10 de junio, Puçol celebra la quinta edición de la Semana de cine taurino.
Fue una idea del Consejo asesor taurino, que hace algo más de cuatro años se planteó recuperar las antiguas semanas de cine al aire libre, en la terraza de verano de la Travessera Moncada. Eran unas jornadas que en los años 50, 60 y 70 del siglo pasado permitían disfrutar de dos de las grandes aficiones del momento: el cine y los toros (el fútbol y las mujeres también contaban, pero menos: entonces el fútbol era cosa del Madrid de las cinco copas de Europa y respecto a las mujeres, bueno, eran otros tiempos).
La idea salió adelante, primero en el Paseo de la Constitución, al aire libre, como en los viejos tiempos, pero las inclemencias climatológicas, que obligaron en alguna jornada a trasladar las sesiones, aconsejaron que las proyecciones se hicieran apenas a unos metros del paseo, en el Sindicato Agrícola, precisamente con entrada por la Travessera Moncada, con lo que la recuperación acabó por ser completa (bueno, casi, porque lo del cine al aire libre es algo que el viento se llevó: hoy quedan los minicines en general y la Casa de Cultura en particular, cuando uno quiere disfrutar del celuloide... todo lo demás es videoproyección, por más que en algunos casos la vendan con el hiperrealismo del 3-D).

Por las cuatro ediciones anteriores han pasado los grandes títulos del cine español (desde Tarde de toros o Yo he visto a la muerte, hasta Aprendiendo a morir), los míticos toreros que se atrevieron a lidiar con las cámaras (El Cordobés, El Litri, Palomo Linares) e incluso títulos menos patrióticos pero con un contrastado valor taurino y cinematográfico (como Sangre y arena de Rouben Mamoulian o Santos el magnífico, del antiguo torero Budd Boetticher).
La quinta edición estaba en el aire. Problemas presupuestarios (como todo en estos momentos) y el apretado calendario del mes de junio desaconsejaban su programación. Pero puede más la pasión que la razón, al menos para los habituales de este tipo de encuentros: un bocadillo compartido, la tertulia de viejos colegas, una somera presentación, la proyección en la sala del sindicato, otrora uno de los cines de la población, unas imágenes que algunos se saben de memoria...
Pese a la feria, pese al mundial, pese a la Semana taurina (que comienza el día 18), pese al toro de Sant Joan, pese a que aún no está cerrada la programación definitiva, la 5ª Semana de cine taurino ya tiene fechas. Ahora sólo falta decidir los títulos. Eso sí, la crisis se nota y habrá una carencia importante: por primera vez, las proyecciones no irán acompañadas con un libro conmemorativo de la semana, donde se analicen las películas desde el punto de vista cinematográfico (gracias a la colaboración de los redactores de la revista de cine Encadenados) y también desde el punto de vista taurino (merced a la pluma de los miembros del Consejo asesor taurino).
Será una semana algo más discreta. La crisis obliga. Pero habrá cine taurino. Y, poco antes de cada proyección, los aficionados se podrán reunir para celebrar la entrañable cena de hermandad. Todo un ritual. Como en la plaza. Pero esta vez en el Sindicato agrícola. El cartel... como en los grandes eventos, se conocerá en el último momento.



