Juanma Busto Díaz, nuevo alcalde de Puçol: 'mi puerta está abierta a todos'

Juanma Busto Díaz, nuevo alcalde de Puçol: 'mi puerta está abierta a todos'

El lunes 19 de julio, a mediodía, Puçol se convertía en el centro de todas las miradas en el ámbito de los medios de comunicación: se celebraba el pleno en el que se iba a aprobar la moción de censura contra el PSOE presentada conjuntamente por los cuatro grupos políticos de la oposición local (Partido Popular, Unión Valenciana, Bloc y Esquerra Unida-l'Entesa). Al final de un pleno tenso, con presencia masiva de prensa y vecinos, Juanma Busto prometía su cargo como nuevo alcalde, poniendo fin a veinticinco años de gobierno municipal socialista.

-Si uno se presenta a unas elecciones municipales ¿sueña siempre con llegar a ser alcalde?

-No, en absoluto. En este caso se ha dado un cúmulo de circunstancias y, ante un problema grave, se llegó a la necesidad de alcanzar un acuerdo y me tocó a mí ser alcalde: era el único que los demás estaban dispuestos a apoyar como alcalde.

-Los estatutos de Izquierda Unida establecen que uno no puede ser más de doce años portavoz. Tú los cumples al final de la legislatura. ¿Seguirás?

-Solicité la baja de IU y se me ha aceptado. De todas formas, ahora que ya han vuelto las aguas a su cauce, hay sectores del partido que me piden que regrese. Pero yo no me planteo si seguir o no, sólo que este Ayuntamiento funcione mejor que en los últimos años.

-Algunos medios de comunicación hablaron de una ruptura local en Izquierda Unida porque no entendían un gobierno en coalición con dos grupos de derechas, como Unión Valenciana y el Partido Popular.

-Para entender la grave crisis hay que situarse en noviembre del año pasado, cuando descubrimos que la venta de la Casa Social al Ayuntamiento ocultaba una oscura operación inmobiliaria realizada con dinero negro. Por suerte aquel tema lo paramos en el pleno, uniéndonos por vez primera todos los grupos de la oposición. Aquello fue un detonante que nos hizo replantearnos las cosas y, en mi caso, lo tenía muy claro: o dejaba la política o daba los pasos necesarios para acabar con todo lo que estaba viendo a mi alrededor. Una vez enfrascados en la batalla, realizamos seis asambleas a nivel local y en todas ganó la postura de seguir adelante con la moción de censura... aunque esto ha sido muy duro para algunos históricos del partido. Por mi parte, simplemente prefiero pensar que sigo dentro de l'Entesa, aunque fuera de Izquierda Unida.

-La moción trajo mucha tensión, pintadas y otras actuaciones que recordaban la transición de la dictadura a la democracia.

-Cuando comenzaron a aparecer pintadas ofensivas a mi persona y mi familia estuve a punto de lanzar la toalla... pero mi mujer no me dejó. Ella me ha ayudado mucho y ha sido quien me quitó la idea de abandonar, lo que me haría aparecer como un cobarde ante todos. De todas formas, la persona que más ha sufrido con todas esta crispación ha sido mi madre... afortunadamente, ahora ya se está recuperando.

-La entrada en el Ayuntamiento también fue accidentada, sobre todo por la falta de documentación.

-Los socialistas no dejaron nada en los despachos, ni información ni documentos de ningún tipo. Incluso los ordenadores estaban formateados y sin ningún dato en su interior. Eso no es facilitar las cosas.


-¿Cuáles fueron tus primeras decisiones al llegar al despacho de alcaldía?

-Lo primero, lógicamente, fue dar órdenes para que se borraran las pintadas que habían aparecido en el puebl

04 Noviembre 2004
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