13 Julio 2003
Aunque mucha gente cree que nuestro pueblo empieza su historia con Assalid de Gudal, lo cierto es que en época de romanos ya existían moradores en lo que hoy es nuestra villa, aunque se tratase únicamente de un pequeño poblado. Este hecho queda refrendado gracias a la existencia de una serie de lápidas mortuorias que fueron encontradas en determinadas calles de la localidad. Consta que el número de lápidas halladas alcanza hasta cuatro unidades; transcribimos como ejemplo de las mismas la encontrada por D. Roque Casañs Esteve junto con el investigador D. José Martínez Aloy, denominada Lápida de Romano. Ocupando los alrededores de lo que hasta hace unos pocos años era el edificio, situado en la calle Sant Joan, del C. P. Obispo Hervás, hubo, hasta el año 1238, una alquería y unas casitas humildes, llamadas la Alquería del Puig, bautizadas con este nombre por la proximidad con El Puig de Cebolla o Enesa (rebautizado posteriormente por Jaume I con el nombre de El Puig de Santa María). Éstas, que por aquel entonces pertenecían a un régulo árabe de Valencia (hombre rico y poderoso), eran las que con el tiempo darían lugar al nacimiento de Puçol. Cuenta la historia que, un buen día, paseaba el rey En Jaume por el más tarde llamado Camí de França, acompañado de un séquito de generales y caballeros mesnaderos (militares a sueldo); al pasar frente a la alquería de Puigsol, se pararon a contemplarla, cuando el caballero de las tropas mesnaderas, llamado Assalid de Gudal, se acercó al rey y pidiósela, demanda a la que éste respondió que se la entregaría tan pronto como conquistase Valencia. Así fue como, un año más tarde (corría el año 1238), el rey Jaume I le entregó la población a Gudal, caballero mesnadero de la casa real, convirtiéndose éste, por tanto, en el primer señor territorial y político de Puçol (entonces llamado Alquería del Puig). Gudal fue también nombrado general por el rey Jaume I, debido al gran valor demostrado como caballero. Llevaba en el escudo un sol de gules rojo sobre campo dorado. La alquería del Puig, con Assalid de Gudal, pasó a ser Lloc o Lugar, por él fundado con el nombre de Puigsol, para distinguirlo del nombre de nuestros vecinos. Con el tiempo, esta denominación, por similitud fonética, derivó en Puchol, hasta que por eufonía, acabó pronunciándose como Pussol; con el tiempo se suprimió una ese y, pasados los años, quedó Puçol. También hay quien sugirió como posible explicación que, como en el ejército de Jaume I había soldados naturales de Puzoli, municipio de la provincia italiana Nápoles, antigua colonia de la Campania, es muy posible que éstos intervinieran en la sustitución de la ch por la s al pronunciar (z para el castellano). Parece ser que lo que justifica la terminación -ol es que la alquería que antaño fue nuestro pueblo, hasta que alcanzó la categoría de Lloc o Lugar, era de poca importancia, y, sus casitas, humildes; y el sufijo -ol viene a significar cosa pobre o deleznable. El 9 de Noviembre de 1243, el Rey compró a Gudal la Alquería que un día le cedió, por el precio de 18000 sueldos, y la entregó al obispo D. Arnaldo de Peralta, a su Cabildo y al convento de Roncesvalles, como respuesta a una demanda que éstos, a modo de justa recompensa por el terciodiezmo que un día le proporcionaron para efectuar sus conquistas, le solicitaron. Al Oeste de estas tierras, y situados a un Km aproximadamente, destacaban el monte Picayo y la Costera, formaciones que, durante aquellos tiempos (siglos XII y XIII) eran espesas selvas de matorrales y leñas bajas, ariscas y escabrosas, que las precipitaciones fueron erosionando. Según se lee en los archivos existentes, estas estribaciones fueron madriguera de lobos, zorros, gatos silvestres, tejones y conejos de monte, entre otros animales. Cuenta la leyenda, que, a últimos del siglo XIX, un cazador mató, en las proximidades del actual barrio Hostalets, un lobo (quizás el último) de los que antaño poblaba aquel bosque de maleza y leña baja que lindaba con nuestra población. Dicho cazador presentó la cabeza del lobo en el ayuntamiento, recibiendo cinco pesetas como premio. Recuerda este curioso hecho un canto popular que decía: A los primeros de Marzo, hubo noticias formales; mataron un tierno lobo debajo de los hostales. Otra de las notas que se conocen, cita: ‘La mujer de Domingo el Serrano, cerca de los Hostales fue mordida por un lobo, que hambriento bajó de La Costera, a consecuencia de lo cual perdió la mano izquierda’. En aquellos tiempos, existía una gran charca pantanosa llamada El Senillar, séptica, cenagosa y poblada de maleza y brozas silvestres e insectos, que llegaba desde el mar hasta las proximidades del Camí de França (tiempo después también conocido como carretera Travesera, parte de la calzada romana Vía Aurelia, que llegaba desde Roma cruzando la costa oriental hasta Andalucía). La desaparición de esta charca dio lugar a una gran extensión de marjales donde se cultivaba masivamente
12 Julio 2003
El 30 de junio era la fecha elegida para el pleno en el que se debían hacer públicas las distintas delegaciones asignadas a los concejales que forman el equipo de gobierno. Sin embargo, no ha hecho falta esperar hasta esa fecha.
Los resultados electorales, que han otorgado al PSOE ocho concejales y las votaciones del 14 de junio, en el pleno de investidura, donde Josep Mª Iborra fue reelegido alcalde con los votos de su partido, han dado paso a una rápida rueda de consultas y en menos de una semana cada concejal ha podido conocer cuáles son sus delegaciones específicas.
Así, el pasado 20 de junio, mediante la Resolución de Alcaldía 1375 / 2003, el alcalde nombraba las distintas delegaciones que tendrán los concejales del equipo de gobierno, que son las siguientes.
JOSEP Mª IBORRA asume directamente desde alcaldía dos áreas: policía local y medios de comunicación e información.
INMACULADA ARCOS mantiene las delegaciones de urbanismo y obras de urbanización, y a ellas se suman medio ambiente y relaciones con las urbanizaciones y la playa.
DOLORES SÁNCHEZ repite la mayor parte de las delegaciones de la anterior legislatura: mujer, patrimonio, hacienda, personal y contratación.
MANUEL MARTÍNEZ PIÑOL también repite la mayor parte de delegaciones: tráfico y transporte urbano, protección civil, infraestructuras agrarias y fiestas; a las que hay que añadir dos nuevas: mercado y festejos taurinos.
JOSÉ VICENTE MARTÍ, recién llegado al cargo, debuta con tres delegaciones de peso: cultura, educación y deportes.
BEGOÑA FERNÁNDEZ será la encargada de servicios sociales, juventud, promoción económica y empleo y todo el entramado asociativo, agrupado bajo la denominación de participación ciudadana.
PEPA CONESA se ocupará de la revitalización del casco antiguo, agricultura, consumo y tercera edad. Precisamente los actos de Sant Joan le han permitido conocer de primera mano las necesidades y solicitudes de los distintos colectivos de jubilados y pensionistas de la población.
Por último, JUAN JOSÉ BROSETA asume el alumbrado público, los residuos sólidos urbanos, parques y jardines, limpieza viaria, obras y servicios, aguas potables y alcantarillado, y los proyectos a desarrollar en la finca municipal La Costera.
